
Nada más volver a la Casa Blanca, Trump volvió con todo contra Maduro. Apretó otra vez: sanciones fuertes, algunos movimientos militares aquí y allá, y el discurso de siempre, ese que busca dejar a Venezuela cada vez más sola afuera.
Dice Trump que no tiene nada contra la gente del país. Que lo suyo es parar al narco y acabar con las bandas criminales, esas que, según ellos en Washington, se mueven con el visto bueno del gobierno. Pero, mira, mucha gente sospecha que detrás de toda esta movida lo que hay es presión política para sacar a Maduro como sea. Y con todo esto, ni los venezolanos que estamos fuera ni los que siguen adentro deberíamos sentirnos “traidores” por pedir ayuda internacional. Lo que la mayoría quiere no es venganza ni violencia: lo que se quiere es justicia, libertad, poder vivir tranquilos.


Para ubicar todo esto propongo este resumen de los momentos clave:
• Febrero–marzo de 2025: Trump revoca licencias que permitían a empresas como Chevron exportar petróleo venezolano, dando marcha atrás a concesiones del periodo Biden. Además, impone un arancel del 25 % a los países que compren crudo venezolano.
• Marzo de 2025: Activa una orden ejecutiva para acelerar deportaciones de personas vinculadas al Tren de Aragua, amparándose en leyes de seguridad nacional.
• Agosto–septiembre de 2025: EE. UU. despliega buques de guerra en el Caribe y frente a las costas de Venezuela con el argumento de operaciones antidroga. En septiembre se reportan los primeros ataques a embarcaciones sospechosas de tráfico, algunas con bandera venezolana.

• Octubre de 2025: La Casa Blanca notifica al Congreso que EE. UU. está en un “conflicto armado no internacional” contra organizaciones criminales, lo que amplía el margen para usar la fuerza sin autorización directa del Capitolio.
• 15 de octubre de 2025: Se confirman operaciones encubiertas de la CIA en territorio venezolano para “recopilar información y desmantelar redes ilícitas”. La ONU muestra preocupación por posibles violaciones del derecho internacional.
• 7 de noviembre de 2025: El Senado rechaza limitar las facultades del presidente para emprender acciones militares contra Venezuela. Trump afirma que “Maduro tiene los días contados”, aunque duda que EE. UU. entre formalmente en guerra.
Sinceramente, uno ya no sabe dónde termina la lucha antidroga y dónde empieza la intervención política. Siempre con el cuento de la seguridad hemisférica, pero mientras tanto millones de venezolanos siguen pidiendo lo mínimo: vivir sin miedo, sin represión, con libertad.
A veces uno piensa que ya basta de promesas y discursos bonitos. Hace falta coraje y dejarse de rodeos. Somos un país golpeado, sí, nos han dispersado por el mundo, pero aquí seguimos.
Aunque esté en la clandestinidad, María Corina Machado se ha vuelto un símbolo de esa esperanza que no se rinde. Nos han quitado tanto, la seguridad, la voz, el pan, pero algo no logran quitarnos, por más que lo intenten: las ganas de un futuro mejor.
La libertad no se pide de rodillas, se pelea. Y aunque ahora mismo el ruido de los buques suene lejos para algunos, juro que muchos llevamos el deseo vivo de volver a ver un país sin miedo.
No queremos guerra, queremos vida. No buscamos venganza, buscamos un futuro. Y ese futuro empezará, ojalá pronto, cuando el mundo deje de mirarnos con lástima y nos vea con respeto.
Venezuela puede ser otra vez un país donde nuestros niños crezcan riendo, donde la familia no tenga que separarse para poder comer, donde valga la pena soñar, donde haya oportunidades para todos. Ese es mi deseo, el de tantos, aunque a veces toque escribirlo desde lejos.
Venezuela, a pesar de todo, sigue siendo nuestro hogar, ese lugar maravilloso que llevo en el alma y con el que sueño y anhelo cada día.
¡VIVA VENEZUELA LIBRE, CARAJO!

Hola Pili.. Me gusta tu planteamiento… Lo siento equilibrada… En torno al mismo, le incorporaría la posibilidad de una salida negociada…
¡Hola! Todas las posibilidades son aceptadas siempre que se consiga el cambio. Un abrazo, Orángel.