Sin título

Desde hace días me ronda en la cabeza la idea de escribir sobre este tema, harta de leer, de escuchar la mayor cantidad de estupideces permitidas por mi capacidad y… ha llegado el día de plasmar cada cosa que siento y pienso.

Nací en Venezuela, hija de emigrantes gallegos, crecí en un país maravilloso, me atrevo a asegurar, el mejor país del mundo. Crecí en un país rico en petróleo, en hierro, aluminio, oro, gas y pare de contar; en un país con el mejor clima del mundo, donde puedes escoger entre playas, médanos y montañas porque lo tiene todo; en un país con una riqueza natural paradisiaca. Crecí en un país con problemas, si, como todos pues ninguno es perfecto; un país en el que era inmensamente feliz y no lo sabía.

Desde hace 4 años vivo en España, en Málaga, tierra andaluza hermosa, de contrastes y gente encantadora. No era mi intención dejar mi país natal, no estaba en mis planes, nunca pensé que me marcharía pero… todo cambió con la llegada de Hugo Chávez y su aún desconocido para todos, Socialismo del siglo XXI; todo cambió cuando apareció ese ser con su tan mentada revolución.

En Venezuela vivía bien, excelente sueldo, compraba lo que quería porque mis ingresos me lo permitían, salía de fiesta cuando quería, tenía el último móvil, etc., pero… no tenía calidad de vida, no tenía eso que todo ser humano merece, la tranquilidad de poder salir de su casa sin pensar en que puede que lo roben y con suerte, no lo maten; la seguridad tanto personal como jurídica si decides ser emprendedor y tener tu propia empresa; la seguridad de que irás a un supermercado y podrás encontrar y comprar todo lo que te apetezca y en las cantidades que desees; la oportunidad de tener un techo propio, de viajar, etc. Todo ello y mi total rechazo a Chávez y sus políticas, me llevaron a tomar la decisión, una decisión dura… irme de mi país.

No puedo quejarme de mi estancia en España, desde luego que he tenido ventajas, el hecho de ser hija de españoles me permitió tener la nacionalidad, un pasaporte de la Comunidad Europea y… todos los derechos y deberes de cualquier español. A pesar de la crisis, de la inexistencia de empleo y de los muchos otros problemas que tiene este país, me siento bien, puedo comer, salir, disfrutar, he conocido gente maravillosa y me siento inmensamente segura al salir a la calle, al hablar por el móvil, al dejar mi coche o moto en cualquier calle, etc. La verdad debo reconocer que estos cuatro años han sido buenos, con sus pro y sus contra, con sus políticos corruptos (cosa que creo es generalizada en todos los países), con sus costumbres y con todo lo que implica vivir en un país distinto, en un país que no es el tuyo, un país donde no están tus amigos, esos con quienes creciste, esos que son tus confidentes. Han sido buenos y me sentía muy tranquila, pensaba en mi futuro con positivismo, en mi vejez con una tranquilidad envidiable pero… apareció el nuevo Mesías de España, el “coleta” Pablo Iglesias.

Considerando todo lo que veo a diario, lo que escucho, considerando además todo lo que dice Pablo Iglesias, he decidido comenzar a preocuparme y hacer labor comunicadora. Honestamente no deseo que España llegue al límite que llegó Venezuela; con el corazón lo digo, si Pablo Iglesias y su gentuza, llegan al poder, me iré a Andorra o a Hong Kong pero… en España no me quedo; primero porque no me interesa vivir nuevamente lo ya vivido y segundo, no quiero tener que ver como se hunde otro país.

Chávez apareció en un momento crucial para Venezuela, un momento en que la gente estaba harta de los partidos políticos, de la corrupción, de la nula labor en cuanto a los más necesitados, del desempleo, de la inflación, etc, etc, etc., llegó con un intento de golpe de Estado por el que fue a la cárcel y gracias a la maravillosa humanidad de Rafael Caldera, presidente en ese entonces (y para mi, culpable de lo que se vive hoy en Venezuela), fue indultado; llegó con su discurso barato bajo el brazo, diciéndole a todos los venezolanos justamente lo que querían escuchar, llegó con una inteligencia inmensa, sabiendo donde golpear, qué decir, cómo decir. Llegó para lavar cerebros, para decir que ser rico es malo, que no hace falta tener un coche ni dinero, que todos los políticos son ladrones, que todos son corruptos, que no se preocupan por su pueblo sino por sus intereses personales, expropiando bienes, diciendo que todos debemos ser iguales, que todos debemos tener lo mismo. Apareció en un país golpeado en todo sentido para engañar al pueblo, para hacerles creer que tendrían vivienda propia, que tendrían lo mismo que los demás y de paso, sin trabajar; apareció para criticar los salarios y todo, absolutamente todo. Se aprovechó de ese sentimiento que existía en la población, utilizó todas sus armas y llegó al poder.

Han pasado 15 años desde entonces, años en los que Venezuela ha ido a menos, donde la pobreza es inmensa, donde se fomentó la profesión parasitología, se envenenó al pueblo, se consiguió acabar con las empresas básicas, acabar con las pymes, e incluso con los recursos naturales y el bien más preciado y del que desde siempre ha dependido el país, el petróleo.

Hoy en día, Venezuela es un país devastado, un país en donde hasta existen familias separadas por ideología política; un país desbordado de pobreza, un país con la tasa de inseguridad y delincuencia más grande del mundo, con una moneda tan devaluada que cualquier billete del juego monopolio, puede valer más. En la actualidad, el venezolano se siente como un pájaro enjaulado, su vivienda debe estar tan protegida como un bunker y para ello, se colocan rejas, alarmas y todo lo necesario para estar algo más seguro. El venezolano tiene un salario que no alcanza para nada, un salario con el que ni siquiera puede pagar un alquiler, mucho menos pagar gastos como comida, servicios, ropa, calzado, útiles escolares y todo lo que implica tener niños, un salario con el que no puede viajar, menos ahora que hasta las aerolíneas están paralizadas y conseguir un boleto aéreo es más difícil que matar a alguien con la mirada.

Venezuela está como nunca estuvo, en un nivel tan bajo que más que pena, da vergüenza, considerando la riqueza que posee, su gentilicio y lo fácil que sería quererlo y hacerlo crecer hasta ocupar los primeros lugares de cualquier ranking.

No tengo que mencionar más nada, tampoco ahondar en algo que es del conocimiento público pero… si puedo, de hecho creo que es mi deber, alertar a los españoles, ponerlos sobre aviso ante una situación que se avecina y que me recuerda muchas cosas.

Pablo Iglesias parece una copia exacta de Hugo Chávez, un hombre inteligente, profesor universitario que llega para decirle a la gente lo que desea escuchar, llega justo en el momento en que los españoles están hartos del PP, del PSOE y de todo partido político. Llega para aprovechar el caos, la sosobra, el malestar, la tristeza y la penuria de un pueblo. Llega con esa presencia natural, con su don de gente, con su educación, con esa cara de niño bueno que es incapaz de matar una mosca. Ha visto en la actualidad el mejor momento para salir a la palestra y… así lo ha hecho.

Es un comunista más, de esos que aseguran que resolverán todos los problemas del pueblo, de esos que hablan de bajar el costo de la electricidad, incluso de la posibilidad de su gratuidad; un radical asqueroso escondido bajo el disfraz de oveja que pretende hacer creer que con su política, hará crecer a España, creará tanto empleo que Europa entera querrá vivir aquí para trabajar y ganar el súper salario que pagará. Por supuesto debo acotar, hará todo eso con dinero que no es suyo, con un país que parece ser el de Alicia. Claro está que esta gente de izquierda dice hacer mucho pero… solo hasta que se termina el dinero de los demás. Su programa electoral es de risa, un programa diseñado para el país donde vive Mario Bross, un programa mentiroso e inviable.

No puedo más que alertar a todo aquel que conozco, hacerle ver el error que cometerán si permiten que gentuza como Pablo Iglesias, se acerque siquiera a la posibilidad de gobernar España. No puede tener poder quien dice sin tapujos que no condena a Cuba, que en Venezuela hay democracia plena, que los etarras deberían ir saliendo de la cárcel, que en Venezuela se vive mejor que en España. No puede hablar de nada quien percibe dinero del gobierno venezolano.

Es hora de tener los ojos bien abiertos, hora de no creer en que los pajaritos se preñan, de no creer en Mesías y salvadores, España puede salir de la crisis y volver a ser la que era, no hace falta Pablo Iglesias ni sus discursos baratos, mucho menos se necesita gente que hoy habla de no enriquecerse, de no cobrar y que en el futuro, se convertirán en la nueva clase rica.

Les dejo link para que puedan leer más sobre Pablo Iglesias, pueden buscar todo lo que decía Hugo Chávez y verán que es un clon, un ser incubado en Venezuela.

http://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/2014/junio/24-06-2014/Marta_Nebot-Pablo_Iglesias-Ritz_2_1817055040.html

http://www.youtube.com/watch?v=z5M4BSC4SmY

http://www.youtube.com/watch?v=G4wCcmuZn0s

http://www.youtube.com/watch?v=u96S_8-8hIg

 

 

 

 

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